Este colgante de plata es una pieza íntegramente artesanal, creada a mano elemento a elemento, donde cada forma se trabaja de manera individual y se ensambla con delicadeza para dar lugar a un diseño articulado, orgánico y en movimiento.
Su carácter reversible lo convierte en una joya versátil y viva:
una cara presenta un acabado satinado, con una textura suave y única que atrapa la luz de forma sutil; la otra, un brillo espejo, pulido a mano, que refleja el entorno y a quien lo lleva. Dos maneras de llevar la misma pieza, dos estados de ánimo.
Cada colgante es ligeramente distinto, fruto del proceso manual y del tiempo dedicado a cada detalle. No hay moldes industriales ni producciones en serie: detrás de esta joya hay manos, paciencia y presencia.
Una pieza pensada para acompañar, para sentirse, para llevar cerca algo auténtico.
Incluye cordón de seda y cierre de plata de regalo








